Mentiras y verdades sobre… las ETTs

Las ETTs (Empresas de Trabajo Temporal) son compañías cuya actividad consiste en la contratación de trabajadores para cederlos temporalmente a otra empresa.

Por relatar brevemente su funcionamiento, son entidades que ejercen de intermediarios laborales. El trabajador es realmente contratado por la ETT, por lo que es la ETT la que responde ante él a efectos de cotización a la Seguridad Social, pago de nóminas, prestación por desempleo, formación a través de cursos, accidentes de trabajo, bajas por enfermedad común o prevención de riesgos laborales. Esta unión se traduce en la redacción de un contrato laboral.

¿Son las ETTs el circo del empleo?
¿Son las ETTs el circo del empleo?

Luego se establece otro vínculo entre la ETT y la empresa usuaria, cuya figura documental es el CPD (Contrato de Puesta a Disposición), que tiene por objeto la cesión del trabajador para prestar servicios en la empresa cliente, quedando el trabajador sometido al poder de dirección de la empresa usuaria. Este ente abona una determinada cantidad a la ETT por esta cesión.

Existe una cantidad de bulos enormes en torno a la labor de las ETTs. Desde luego, no dejan de ser empresas, por lo que su carácter es claramente lucrativo (está claro que no son ONGs), pero siempre ha existido una tendencia a demonizar las mismas.

Una falacia que gira mucho alrededor de estas compañías es que la ETT se queda con parte del salario del trabajador. Por el funcionamiento que expliqué anteriormente queda claro que los vínculos son totalmente distintos entre ETT y trabajador, y ETT y empresa usuaria. Las ETTs sacan su beneficio del margen que resulta entre lo que les cobran a las empresas usuarias y lo que pagan al trabajador, cobrando este último siempre como mínimo lo estipulado en el convenio colectivo de la empresa usuaria. El margen que sacan las ETTs es lógicamento lícito por su labor de intermediario ofreciendo a la empresa cliente un modo de contratación temporal sin incurrir en costes a largo plazo y al trabajador una forma de meter la cabeza en una compañía de forma temporal.

"Mira si será malo el trabajo que deben pagarte para que lo hagas" (Facundo Cabral)
“Mira si será malo el trabajo que deben pagarte para que lo hagas” (Facundo Cabral)

En la ETT no me pagan las vacaciones, ni pagas extraordinarias ni tengo derecho a indemnización. Esto también es falso, en cuanto las ETTs, yo diría sin excepción prorratean dichos conceptos. Es más, en el caso de la indemnización es mayor que en el resto de las empresas (12 días por año y no 8). Cierto también es que no ganas antigüedad en la empresa usuaria. El contador empezará de cero en el momento que pases a integrar la plantilla de esta empresa y se acabe la relación contractual con la ETT.

Otro aspecto interesante es que las ETTs, a diferencia de otras empresas, están obligadas a aportar una garantía financiera para cubrir posibles descalabros, debiendo cubrir su importe las deudas salariales, por indemnizaciones derivadas de la finalización de los contratos de puesta a disposición y las deudas con la Seguridad Social contraídas con los trabajadores. Esta garantía se constituye a disposición de la Autoridad laboral que concede la autorización administrativa. El importe de dicho aval varía según sea la primera autorización (debe ser igual a 25 veces en cómputo anual el SMI vigente en el momento de presentar la solicitud) o la siguientes autorización (en cuyo caso el importe debe ser igual al 10% de la masa salarial de ejercicio económico anterior al que se solicita la prórroga y en ningún caso puede ser inferior al de la primera autorización). Por lo tanto existe una cobertura mayor para los trabajadores en posibles casos de quiebra o concurso de acreedores, que en una empresa ordinaria.

En resumen, es evidente que las ETTs tienen pros y contras. Bajo mi punto de vista, lo considero un adecuado método de incursión del trabajador en una empresa, para demostrar su valía y así progresar profesionalmente. Y para la empresa usuaria supone una aceptable fórmula para conocer el desempeño profesional de un empleado antes de incurrir en su contratación definitiva. Conozco a profesionales del sector que lo consideran un alargamiento algo costoso del período de prueba. Si el objetivo es la contratación indefinida creo puede ser un método provechoso para ambas partes.

¿Crees que las ETTs se aprovechan o tienes buen concepto de ellas?

Espero les haya gustado. !Buen fin de semana y gracias por seguir sinrecursoshumanos!

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