¡Estás despedido! ¿Hecatombe u oportunidad?

¿Cuándo pensaba abandonar y volver a recuperar su alma?” Esta frase se la dedicaba George Clooney al gran J.K.Simmons en “Up in the air”. El contexto es el de un “experto en despidos” (parte fea de las labores de un consultor de outplacement, representada en la peli además de una manera increíblemente fría, bajo mi punto de vista) comunicándole a un despedidotrabajador sobre las condiciones de su cese laboral. Me pareció una manera genial de enfocar esta incómoda situación y que, más allá de que fueran unas palabras para salvar el escollo del momento o no, ocultan un planteamiento válido sobre convertir una aparente hecatombe en una oportunidad. Esto me llevó a pensar sobre las implicaciones que conlleva y las maneras de afrontar esa temida sentencia de “Estás despedido”.

# Acción. En primer lugar, voy a aprovechar este post para reivindicar la importancia de la correcta gestión de la comunicación de un despido. Es un proceso doloroso, en el que hay una implicación emocional evidente, por lo cual, hay que ser cuidadoso, a la vez que asertivo. El área de RRHH  es un campo un tanto denostado, como ya he comentado alguna vez, más creo en España, donde no es habitual una planificación de acciones como la de informar apropiadamente al empleado acerca de su cese.  Hay que hacer un esfuerzo por humanizar el proceso, por empatizar con el trabajador despedido, sin una implicación afectiva exagerada, claro está. Hay que intentar ofrecer una justificación objetiva del mismo (lo de “a causa de la crisis” es una explicación un tanto vaga), hay que dedicar un tiempo oportuno y crear un ambiente adecuado en el momento de la comunicación del cese, nada de prisas o delante de gente. Si se puede, es importante ofrecerle al trabajador detalles como una carta de recomendación, o lo que es más, alguna ayuda en la recolocación. En EEUU es bastante común la contratación de empresas de outplacement para proporcionar al trabajador una reinserción en el mercado laboral de la manera más rápida posible. Son gestos que el trabajador, a pesar de lo complicado de la situación, agradece. Estos actos tiene una repercusión bestial en la imagen de la empresa. Que un trabajador, a pesar de ser cesado, hable bien de una compañía dice mucho a favor de la misma, y es un factor estratégico claramente diferencial.

despido3 # Shock. Pero no nos engañemos, por muy edulcoradamente que nos transmitan la noticia, escuchar “estás despedido” tiene un efecto demoledor, más con las condiciones del mercado laboral que padecemos en la actualidad. Hay una serie de sentimientos asociados al acto de ser despedido.

-La ansiedad nos invade al pensar en las consecuencias económicas. Hablamos de pérdida de estabilidad financiera, pagos que afrontar, seres dependiendo de ti,… Admiro profundamente a las personas que son capaces de afrontar este tipo de avatares con una actitud positiva y, sobre todo, proactiva.

-Luego aparece la culpa. Asumes la situación como un fracaso personal, te señalas y puede que autoflageles. Dudas de tus habilidades. La inseguridad te hace poner en entredicho todos tus valores, más allá del apartado profesional, corriendo el riesgo de que el black dog de la depresión te acompañe en todas tus acciones.

despido1– La furia se ve alimentada por la desesperanza. Es frecuente empezar a despotricar de tu antigua empresa o tus ex jefes o compañeros. Esto te hace radiar un halo de rabia, perjudicial cuando se quiere encontrar otro puesto de trabajo. Un error muy común en las entrevistar es caer en la tentación de hablar mal de tu anterior compañía. Otro foco habitual de ira es la situación laboral vigente, comienzas a ver las noticias y te empieza a entrar esa sensación permanente de cabreo contra los políticos, la prima de riesgo, el FMI y contra la vida en general. Caer en este bucle puede llegar a ser realmente peligroso. Por eso, aunque cueste hay que intentar elaborar un plan.

# Reacción. Es evidente que no hay fórmulas mágicas a la hora de encarar una tesitura como la comentada, pero, partiendo de la complejidad de una situación ante la que nunca se está preparado del todo, sí que creo existen unas directrices sobre las que cimentar una base sólida para salir del atolladero.

despido-No personalices el despido, acéptalo como una contingencia que ocurre diariamente en el mundo laboral. Sé que escribir sobre esto es sencillo y llevarlo a cabo es extremadamente complejo, pero intenta mantener la autoestima a flote porque este aspecto es el que te va a impulsar a divisar un nuevo horizonte.

-Asesórate o infórmate lo mejor que puedas sobre el mercado laboral. Elabora un buen CV y organiza un plan de búsqueda. Fija metas diarias o semanales sobre las acciones que quieres llevar a cabo en cuanto a la búsqueda de empleo, y ¡cúmplelas!.

– Mantente activo. Es mucho más importante de lo que parece. Despiértate temprano e intenta efectuar las actividades rutinarias que hacías cuando currabas. Este hecho te va a ayudar a convencerte de la temporalidad de la situación y a mantener tu moral alta.

– Recupera contactos que probablemente has descuidado con el paso de los años laborales. Empieza a tirar de agenda,  no sabes quién puede echarte un cabo, incluso de tu ex empresa (como comenté anteriormente es muy importante salir con las puertas abiertas).

– Potencia tu perfil en redes sociales. Es esencial ejecutar un plan de promoción de tu CV en la red. Reflexiona sobre qué quieres transmitir y a quién quieres dirigirte. La labor de networking es probablemente ingrata y cansina pero vital en la búsqueda de un nuevo empleo. Es interesante participar en foros y debates con expertos de tu sector. Aprovecha tu tiempo en mejorar tus prestaciones profesionales.

despido2Un tal Henry Ford, comentó una vez que “El fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con inteligencia”. Lo emitió un señor que fracasó cinco veces antes de culminar su éxito como gurú de la fabricación de automóviles. Es incuestionable la fortaleza mental de la que hay que hacer gala para afrontar un proceso emocional tan delicado como es un despido. Pero sólo de tu enfoque depende la posibilidad de renacer de tus cenizas y alcanzar el éxito o de caer al vertiginoso abismo de la frustración.

Probablemente sin recursos, pero todavía humanos. Espero les haya gustado este post. ¡Gracias por el apoyo y por seguir a sinrecursoshumanos!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s