Los beneficios de la siesta en tu rendimiento laboral

En 2012 se inició una política de Estado conocida como marca España, con la que se pretendía mejorar la imagen exterior de nuestro país, asociada tradicionalmente a estereotipos tan trillados como los toros, el flamenco, la sangría (hablo de alcohol, no de ortografía) y por supuesto, la castiza siesta. A éstos yo añadiría, gracias a la estupenda labor de nuestros queridos políticos (no soy de generalizar, pero aquí me voy a dar el capricho), la corrupción. Pero volviendo a ese sagrado hábito de descanso nacional, existe una animadversión palpable hacia the-telegraph-siestaesta costumbre desde otros países. Fueron notorios los artículos dedicados hacia esta práctica en The Telegraph y New York Times (realmente curioso que ambos rotativos hayan hecho reseña de la siesta española). El rotativo británico por ejemplo hablaba de la siesta como un serio retroceso que sólo contribuía a descender la productividad. Al artículo lo acompañaba la mítica foto de un señor entradito en carnes quedándose dormido en una silla (¿Habrá consentido este señor el uso de su imagen?Imagino su asombro al enterarse que su foto echándose una cabezadita anda rulando por medio mundo). El laureado periódico americano por su parte, trataba este tema criticando nuestro empecinamiento en vivir con nuestro propio reloj, inconcebible actitud cuando queremos recuperarnos de una crisis económica. Comentaba antes el peligro de la generalización y estos artículos son una muestra evidente del mismo. Bajo mi punto de vista, estos artículos no dejan de ser una colección de clichés manidos, que ofrecen una visión muy limitada del tema. Pero más allá del sensacionalismo barato creo que hay un trasfondo interesante, ¿cómo afecta la siesta al rendimiento laboral?

siesta_1Me gustaría hacer un inciso para comentar el origen del concepto pues me resultó ciertamente llamativo. El término es del siglo XI y tiene carácter religioso, en cuanto a que la orden monástica de San Benito imponía a sus practicantes mantener reposo y tranquilidad en la hora sexta, período entre el mediodía y las tres. Luego al expandirse esta costumbre entre la población no ordenada se le empezó a llamar siesta. ¿Curioso o no? En cualquier caso, se trata de una tradición bastante arraigada en su momento en la cultura española, pero que, carece creo de validez en la actualidad. De hecho, La Razón publicaba este año un estudio elaborado por la Fundación de Educación para la Salud del Hospital Clínica San Carlos (Fundadeps) y la Asociación Española de la Cama (Asocama), que revelaba que sólo un 16% de los españoles duerme la siesta a diario, mientras que seis de cada diez nunca lo hacen y el 22% de los mismos confesaba sólo hacerlo ”en ocasiones”. Yendo más allá de este dato, sí es cierto que se trata de un hábito al que se le tiene cierta consideración entre la población española, identificándola con un paréntesis de calma y sosiego en medio de la vorágine diaria.

Pero investigando un poco sobre el tema resulta que, para empezar, la siesta tiene una explicación biológica relacionada con el descenso de la sangre del sistema nervioso al sistema digestivo, causa de la somnolencia típica de después de almorzar. Lo cual está en relación también con la copiosidad de la comida, siendo aquí en España, como sabemos, bastante generosos en ese sentido (que se lo digan a las abuelas). Y ya no sólo eso, sino que, diversos estudios han demostrado su efecto beneficioso en el rendimiento laboral, aquí van algunos de ellos:

keep-calm-and-take-a-siesta-7 # Recharge your energy. La siesta tiene un efecto reparador en tu organismo. Durante el trascurso de la jornada laboral tu presión arterial y ritmo cardíaco van en aumento debido al esfuerzo físico y psicológico. Pues bien, un breve sueño facilita la recuperación cardiovascular después del estrés acumulado, facilitando una nueva puesta en marcha en perfectas condiciones.

# Mejora de la capacidad de aprendizaje. Cada vez está más generalizada la creencia que asocia el sueño con la consolidación de la memoria. Las investigaciones apuntan a que el hipocampo en nuestro cerebro almacena la información que captamos, pero el proceso culmina con el traspaso de esta información a través del córtex prefrontal, y el sueño lo que posibilita es el aumento de capacidad del mismo. Y no acaba ahí la historia, sino que además, como comenté anteriormente, tiene un efecto restaurador en la competencia de fijar nuevos conocimientos.

# Be sleepy, be happy. Son notorias las consecuencias favorables que echar una cabezadita tiene para nuestro organismo. Hablamos de alivio de las tensiones físicas, de eliminar estrés cardíaco, de método efectivo contra el cansancio mental,… Todo esto lo que ocasiona es que predispone a nuestro cuerpo y mente a emociones positivas. Expertos hablan de que la siesta refresca la sensibilidad del cerebro a evaluar las emociones humanas disminuyendo el sesgo negativo y amplificando el enfoque positivo. En el entorno laboral esto es importantísimo.

siesta.JPG# Mejora la productividad. El descanso hace que aumentemos nuestra respuesta mental ante determinados estímulos. Nuestra capacidad de razonamiento y resolución se verán agudizadas, al mejorar nuestras prestaciones a consecuencia de la reducción de la fatiga mental y física. Nuestra capacidad de concentración y estado de alerta también se verán incrementados, reduciendo el número de accidentes laborales. Un estudio de la Agencia Espacial Norteamericana (NASA) determina que una pequeña siesta ayudaría a acrecentar en un 34% el rendimiento laboral de los trabajadores y reforzaría su estado de alerta en un 54%.

Aparte de los beneficios en el apartado laboral, cada vez son más las corrientes que apuntan las ventajas que la siesta tiene en otros aspectos vitales como la reducción del riesgo de diabetes (pues incrementa los niveles de insulina, mejorando el manejo de los azúcares en el cuerpo), disminución de peso (se comenta que el sueño promueve la producción de la hormona del crecimiento, contrarrestando la acumulación de grasa), retraso del envejecimiento (pues mejora las características de la piel y otros tejidos) e incluso mejora la vida sexual (una buena siesta ayuda a paliar las alteraciones que provoca la falta de sueño en el desarrollo sexual).

A Spaniard naps in Valdeavellano, near Soria.Asimismo, todos los expertos concluyen que la siesta debe tomarse en su justa medida. Dormir demasiado hará que te despiertes con sensación de aturdimiento y desaparezcan todos los efectos positivos comentados anteriormente. Un reposo demasiado largo puede alterar los ciclos del sueño, causar insomnio y aumentar la sensación de cansancio. Se habla de un período de entre 15 y 25 minutos como duración óptima de la siesta.

El gran Camilo José Cela ensalzaba la práctica de la siesta, a la que denominaba “el yoga ibérico”. Otro grande como Winston Churchill, que aprendió la costumbre en Cuba, la alababa y comentaba que era la razón por la que sus colaboradores caían rendidos en la madrugada mientras él se quedaba elucubrando estrategias durante la Segunda Guerra Mundial. En definitiva, vivimos en un mundo convulso, predominado por la ansiedad, las prisas y con estímulos golpeando nuestros sentidos a cada segundo. Tomarse un break para cerrar los ojos y mirar de verdad al mundo no puede ser malo.

Probablemente sin recursos, pero todavía humanos. Espero les haya agradadoel post. !No olvides seguirme a través de facebook y twitter!¡Gracias por el apoyo!

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